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“No voy a permitir que agredan a la institución”: Faryd Modragón


En declaraciones entregadas al programa “Supercombo del Deporte” de Radio Súper, nuestro capitán sentó su posición respecto a los rumores que se han generado en torno a la actualidad del equipo Deportivo Cali:

“versiones periodísticas intentan desestabilizar a un grupo blindado y más fuerte que nunca”…

“no voy a permitir que agredan a la institución.” Señaló el guardameta verdiblanco.

Domínguez & Mondragón

Ver fantasmas donde no los hay, llevó las reflexiones al plano de la especulación, apartándolas de los argumentos futbolisticos: “no ocultamos que esas cosas que inventan nos duelen”. Recalcó Faryd.
“Este es un grupo que sale a comer junto cada quince días. Vamos al cine, hacemos la merienda”.

“Es obvio que se cometen errores y que algunos jugadores por su juventud toman decisiones incorrectas”…”es por eso que no se puede hablar de indisciplina cuando alguien decide ocupar su tiempo libre como desea”. “El grupo debe entender que cada cosa tiene su momento. En algunas ocasiones ha faltado tacto”.

Mondragón, también se refirió a los supuestos conflictos entre algunos integrantes del plantel: “no existen peleas internas. La presencia de Oscar (Astudillo) y María Clara (Naranjo) nos vino muy bien. Son personas decentes que saben expresar sus sentimientos. Lo importante es que tanto directivos como jugadores tenemos el mismo objetivo”.

Y aprovechó para aclarar otra importante situación: “Es mentira que tenga una mala relación con Álvaro Domínguez. Son versiones infundadas”. “Caracho es mi mano derecha junto a Andrés Pérez”…”A Álvaro lo considero mi amigo, tuve el gusto de ayudarlo cuando se fue a Suiza. Nunca hemos tenido un entredicho”.
Para concluir, Faryd Mondragón entregó su punto de vista sobre la actualidad deportiva del Club: El momento del Deportivo Cali es más un estado mental que futbolístico”, además informó del envío de una carta a la comisión arbitral por el desempeño del juez Juan Carlos Gamarra en el partido frente a Boyacá Chicó, en la pena máxima convertida por el rival, con una clara invasión de área. “el árbitro reconoció al final del partido que en ningún momento fui grosero en mi reclamo”.