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Quién era: EL GRAN AMÉRICO ORBES.

Por: Julián Flórez Guttman

Siempre escuché una frase de cajón según la cual, hablar bien de las personas que han dejado este mundo resulta usual, pero definitivamente y tratándose de Américo Orbes, es simplemente justo y necesario.

Su físico menudito, contrastaba con su gran personalidad, hombre culto y jovial, agradable al trato, dueño de un fino humor, para quienes tuvimos la fortuna de conocerle, compartir con él una conversación sobre cualquier tópico futbolístico o de la vida misma, era siempre, un inmenso placer.

Como hombre de DIVISIONES MENORES, podríamos decir, que más que un profesor como todos le llamábamos, era un verdadero maestro y especialmente UN FORMADOR. Dios le dio grandes condiciones para su oficio, pues tenía muy “buen ojo” para distinguir desde muy temprana edad el talento en sus jovencísimos alumnos y esa era ya, por si sola una gran cualidad, pero él tenía mucho más y siempre lo entregaba todo, sin medida, pues era generoso de espíritu, incasable trabajador, maestro que fundamentaba con igual propiedad sobre el buen trato a la pecosa, como sobre los buenos hábitos de vida, sobre como alimentarse y cuidarse bien, sobre la importancia de estudiar y en fin, sobre mil cosas loables que siempre inculcó, con esa mezcla de amor y severidad que Américo, sabia manejar con extraordinario equilibrio y eficiencia.

Considero que Américo era la piedra angular de nuestras amadas Divisiones menores, era fundamental para “adivinar, para pronosticar sobre quien tenía talento y sabia distinguirlo desde muy tempranas edades. Capaz de cultivar ese talento y acrecentarlo con sus sabias enseñanzas futbolísticas y personales. Siempre nos pareció un grande en su oficio, gran amigo y excelente compañero, lo cual evidenciaba al expresar cálidos elogios acerca del trabajo y las condiciones de sus demás compañeros de labor, los mismos que continúan con el proceso de formación de los discípulos que el entregaba a la siguiente categoría, Américo se las arreglaba para seguirlos, para acompañarlos respetuosamente en su paso y evolución durante el proceso de formación de nuestras Divisiones menores, por eso, sin importar que los niños que el recibía, se convertían en hombres, el siempre sabia sobre sus condiciones y características, además era frecuente verle como fiel espectador, en los partidos de torneo que afrontaban sus antiguos jugadores.

LOS TE QUIERO, LOS HOMENAJES, EN VIDA HERMANO:

Era respetado y apreciado por sus dirigidos y no solo por ellos, fuimos testigos de excepción, del enorme aprecio que le profesaban también, padres y demás miembros de la familia de sus alumnos, por eso, cada Diciembre sin falta, los padres de sus jugadores en formación, unían esfuerzos y voluntades al realizar

una reunión única en su género, en la cual le rendían un homenaje cálido, sincero y no sobra decir, merecido.

Esa tradicional y concurrida reunión se realizaba en el teatrino de la sede Gorayeb y en el desarrollo de la misma, pasaban al frente todos y cada uno, de sus jugadores acompañados de sus familias, el objetivo era darle un mensaje de apoyo a cada joven prospecto de la categoría de Américo, por ello, madres, padres y hermanos, leían o improvisaban hermosos mensajes llenos de amor y sanos consejos, pero a pesar de que los protagonistas, se suponía, eran los jugadores, el personaje central terminaba siendo Américo, pues de manera espontánea y casual, cada testimonio, inevitablemente se convertía a la postre, en un homenaje, en un reconocimiento, para el profe Américo. Cada familia a su manera, de muy diversas formas, terminaban coincidiendo en dos cosas: El gran amor que sienten por sus hijos y la ilusión por sus carreras futbolísticas, así como el enorme aprecio, respeto y gratitud para el GRAN AMÉRICO ORBES.

APASIONADO POR EL VERDE:

Era un apasionado por el verde y no estoy hablando únicamente por el color de nuestra querida institución, que él amó y honró como ninguno, no, me refiero a que las canchas era su hábitat natural, eran su vida, un trabajador con un alto sentido de pertenencia hacia el Deportivo Cali, un comprometido total con su trabajo, tanto así, que cuando los médicos le ordenaron que debía retirarse de ellas, pues el sol sería su gran enemigo, seguramente se resintió mucho, permítanme una comparación para tratar de explicarlo: Eso fue tanto cómo pedirle a las abejas que dejen de recolectar polen, cómo tratar de impedirle a una hormiga que cese en sus esfuerzos por llevar pedazos de hojas a su hormiguero. Seguramente así le ocurrió a nuestro querido Américo y por eso, si hubiera abandonado las canchas, guardando algunos cuidados más, probablemente aún lo tendríamos con nosotros, pero pienso que tal vez, habría muerto desde ese mismo instante, porque para él, sus jugadores, el sol, los balones, las canchas con su verde del alma, eran eso…..la vida misma, su razón de ser.

JUGADORES QUE PASARON POR SUS SABIA DIRECCIÓN:

Casi todos los que actualmente están por convertirse en figuras del fútbol nacional e internacional en nuestras Divisiones menores, fueron sus alumnos, consagradas figuras que formaron y actualmente forman parte de nuestra nómina profesional o de la de otros equipos nacionales e incluso destacadísimos jugadores que hoy, juegan en Europa, fueron sus discípulos y todos ellos, cada uno a su manera, lo recuerdan siempre con agradecimiento y afecto, son tantos los testimonios, que tratar de enumerar solo algunos, sería injusto, porque caería en odiosos y lamentables olvidos, por eso déjenme decirles, que fueron muchos y muy buenos, como también que hemos presenciado con frecuencia, reencuentros con algunos, que evidencian cuanto le apreciaban y reconocían sus enseñanzas.

¿Y QUE GANÓ?

En el mundo del fútbol, hay una célebre pregunta ¿y vos a quien le has ganado? Pues Américo, además de ganarse todo lo que he tratado de describir y bien sé, que fue mucho más, fue un verdadero ganador, para citar solo algunos ejemplos, fue campeón Nacional con la selección Valle, Campeón de muchos torneos infantiles y pre-infantiles de liga, Municipales, Departamentales e incluso nacionales. Destaco entre ellos, el torneo de liga 2011, en el cual se coronó Campeón departamental, ganando todos los partidos que disputó, desde el primero, hasta el último. Y es que una de las políticas institucionales del Deportivo Cali, es formar jugadores de fútbol y personas, pero también se trata de formar ganando y Américo en eso, por ser un ganador instintivo, se distinguió siempre en esa materia.

HASTA SIEMPRE : AMÉRICO

Adiós al amigo, adiós al maestro, al gran formador, adiós Américo, te fuiste al cielo y allá seguramente están complacidos, pues con tantos jóvenes que infortunadamente parten prematuramente, estoy seguro que también conformarás una tremenda bandola de nobeles jugadores a quienes podrás transmitir parte de tu gran sabiduría futbolística y personal. Dios bendiga tu alma buena, Dios bendiga a tu esposa Claudia, a tus hijos Emmanuel y Anderson, a tus demás familiares. Dios les conceda fortaleza y resignación para aceptar tu temprana partida.
Adiós a un grande….adiós Américo.